lunes, 10 de marzo de 2014

Plataforma de lucha de la UNAPO




 UNIÓN NACIONAL DE POBLADORES UNAPO
¿Un nuevo gobierno, o la sexta administración del mismo gobierno  neoliberal?
Hoy asume su cargo, por segunda vez, la Sra. Michelle Bachelet, y se va el Sr. Sebastian Piñera. Nosotros no tenemos nada que llorar ni que celebrar. Para nosotros no es noticia.
¿Por qué? Porque se mantienen la Derecha y la Concertación, las dos coaliciones políticas que juntas han mal gobernado al país y saqueado al Estado durante los últimos 24 años, a favor y en nombre de los verdaderos dueños del poder y la riqueza en nuestro territorio: Las grandes familias empresariales de los Angelini, Paulmann, Luksic, Solari, Heller, Said, Matte, Von Happen… Poco más de 50 familias poderosas que, como la Mafia, mueven desde atrás los hilos del país y se lo reparten de acuerdo a sus intereses.
Poco más de 50 familias poderosas, que organizaron la economía chilena a su pinta y la volvieron neoliberal; Que decretaron lo que el Estado podía y no podía hacer; Que aprueban qué se dice y qué no; Que deciden lo que se puede cambiar un poco, y lo que no se puede cambiar ni un poquito.
Por eso… ¿Qué nos va a importar que cambie Aylwin por Frei, Frei por Lagos, Lagos por Bachelet, Bachelet por Piñera y ahora Piñera por Bachelet de nuevo, si no cambia ni la Derecha ni la Concertación, si siguen haciendo exactamente las mismas cosas y no se puede distinguir realmente que sean gobiernos distintos, sino un solo y largo gobierno neoliberal con distintos administradores?
¿Qué nos va a importar, si los intereses que defienden todos ellos, siguen siendo los intereses de las mismas 50 familias más ricas de Chile, y no los intereses nuestros, que somos millones?
En la UNAPO nos organizamos para luchar por nuestro derecho a la vivienda, al barrio y a la ciudad.
En la UNAPO nos organizamos los allegados de todo el país, mayoritariamente mujeres, para luchar por una vivienda propia. No somos los primeros, pero soñamos con ser los últimos, para que así nuestras hijas e hijos no vivan y no repitan los mismos sufrimientos y problemas que hemos tenido nosotros, y antes que nosotros nuestros padres y abuelos.
Somos trabajadoras y trabajadores. Gente de esfuerzo, que nos ganamos la vida desde muy jóvenes y contribuimos todos los días a que este país camine y avance. Si el país progresa, es porque nosotros con nuestro trabajo lo hacemos progresar. Por eso, no pedimos regalos. REIVINDICAMOS UN DERECHO, que con nuestro esfuerzo de toda una vida nos ganamos.
Si a los trabajadores se les pagara lo que corresponde, si hubiera bancos o instituciones financieras al servicio de los trabajadores y si el uso y la propiedad del suelo estuviera mejor regulado, bastaría para encontrar y pagar nuestras viviendas a un precio justo. Pero no ocurre nada de eso, y todavía se arrastra el problema del endeudamiento de miles de familias estafadas por el sistema bancario, en un país en que todo se ha transformado en un negociado para beneficiar en forma escandalosa a los poderosos.
La Concertación y la Derecha hicieron que el Estado dejara de preocuparse por nosotros, y mirara para el lado mientras las 50 familias dueñas de los grandes grupos económicos arrasaban con nuestros derechos. El resultado es precariedad laboral, informalidad, pobreza, endeudamiento, enfermedad, inseguridad, ignorancia, temor al futuro… Y ahora su solución son los bonos y que nos convenzamos de lo buenos que son porque ahora “nos regalan” una vivienda.
No señores. No queremos que nos “regalen” viviendas pequeñas y de mala calidad. No queremos que nos manden a vivir fuera de la ciudad, o que construyan nuestras viviendas sobre vertederos de basura. No queremos vivir en poblaciones que parecen cárceles, amontonados entre puro cemento, donde las rejas las tenemos que poner nosotros y se las ahorramos al Estado. No queremos que nos usen para especular con los terrenos, ni para que las constructoras lucren con nosotros. No queremos “intermediarios” ni menos, políticos corruptos que se arreglan con inmobiliarias y constructoras para agilizar los trámites en el Serviu, en la SEREMI o el Ministerio.
Queremos que la nueva casa o departamento sea lo más parecido a lo que soñamos. Que tenga los dormitorios que necesitamos, ni dos ni tres ni cuatro…los que necesitamos. Queremos viviendas dignas, con más metros cuadrados, porque con 36 mts nada se resuelve, cuando la ley dice que tienen que tener a lo menos 50 mts2.
Queremos vivir en barrios y recuperar la vida comunitaria, para vivir entre semejantes, para que nuestros viejos y nuestros hijos puedan caminar con seguridad. Lugares donde nuestros jóvenes puedan reunirse y nuestros niños y niñas puedan jugar.
Queremos quedarnos en nuestras comunas de origen, las comunas que nosotros mismos hemos construido. Queremos vivir cerca de nuestros familiares, cerca de los barrios en que crecimos, cerca de nuestros empleos.
Queremos contribuir a la creación de una ciudad agradable para todos, construida en forma participativa, integrada y que fomente la vida comunitaria, donde entre todos y todas vamos avanzando en recuperar los derechos sociales que tanta falta nos hacen.
Por todo esto, nosotros no le “pedimos regalos” al Estado ni menos, a los políticos de turno. REIVINDICAMOS NUESTRO DERECHO A LA VIVIENDA, AL BARRIO Y A LA CIUDAD, Y EXIGIMOS UNA SOLUCIÓN DE ESTADO AL PROBLEMA DE LA VIVIENDA. Una solución participativa, coherente, consistente, financiada, y que perdure en el tiempo.
POR EL DERECHO A LA VIVIENDA,
LA UNAPO LUCHA:
1)     Por el reconocimiento constitucional del Derecho a una Vivienda Digna y el fin a la privatización de la vivienda social.
2)     Por una Ley General de Vivienda, desarrollada en conjunto con las organizaciones nacionales de allegados y deudores habitacionales.
3)     Por un Programa de Emergencia de construcción de Viviendas Sociales, desarrollado en conjunto con las organizaciones nacionales, regionales y comunales de allegados.
4)     Por una Empresa Nacional para la Construcción de Viviendas Sociales, que de trabajo a los chilenos y construya urbanizaciones y viviendas dignas y de calidad.
5)     Por una Empresa Estatal Productora de Materiales de Construcción, que de trabajo a los chilenos, desarrolle productos innovadores y de calidad para responder a las distintas condiciones geográficas del país, genere encadenamientos productivos y aproveche los recursos locales.
6)     Por la rebaja general de las tasas de interés de usura de los créditos hipotecarios y la eliminación de las cláusulas abusivas en los contratos de los bancos e instituciones financieras, verdaderas fábricas de deudores habitacionales.
7)     Por la postergación automática del pago de dividendos a los cesantes y a quienes ganen menos o lo mismo que un ingreso mínimo mensual; Condonación inmediata de dividendos a mujeres jefas de hogar, jubilados y pensionadas y familias que tengan entre sus miembros a incapacitados laborales, enfermos catastróficos o terminales.
8)    Por la resistencia a los desalojos y por el fin de los remates de viviendas de la población empobrecida por el actual modelo económico.
9)    Por soluciones habitacionales para la juventud chilena. La escasez de empleos y los bajos sueldos conducen a los jóvenes a permanecer bajo el techo de sus padres por un tiempo mucho más prolongado que el deseado, incluso cuando ya han conformado una familia, transformándose en allegados. Por otro lado, muchos Universitarios deben cursar sus estudios en otras regiones, viviendo en precarias condiciones, aumentando los gastos familiares y viéndose obligados  a trabajar para costear dichos gastos o arriendo. Para avanzar en la solución de la problemática se propone: a) Crear Residenciales gratuitas para los estudiantes en todas las regiones; b) creación de viviendas transitorias para los jóvenes en proceso de conformación de familia, como paso previo a la vivienda definitiva.
POR EL DERECHO AL BARRIO Y A LA CIUDAD,
LA UNAPO LUCHA POR

10)            Por la creación de un Fondo de Terrenos Urbanos adecuados para la construcción de viviendas sociales dignas, para poner fin a la especulación inmobiliaria en colusión con funcionarios estatales, evitando que los pobladores deban emigrar a las periferias por los altos costos de los terrenos en sus comunas.
11)            Por la reutilización de terrenos y lotes industriales abandonados para la construcción de viviendas sociales en las comunas de origen de los allegados, con el fin de hacer crecer hacia arriba y densificar la ciudad.
12)            Por la elaboración participativa y plebiscito de los Planos Reguladores comunales, mediante la inclusión de todas las organizaciones sociales y comunitarias del sector, contra el crecimiento neoliberal de la ciudad, que beneficia a las inmobiliarias, industrias y termoeléctricas, generando devastadores efectos para la población.
13)             Por la Descentralización de los Servicios. El barrio debe convertirse en sí mismo en un centro local en donde puedan realizarse múltiples actividades, sin la necesidad de tener un viaje excesivo.
14)            Por la Restructuración Urbana de la periferia y el desarrollo de servicios, infraestructura y lugares de trabajo en las poblaciones limítrofes, que les permitan consolidarse sin necesidad de depender del centro de la ciudad.
15)            Por un sistema de transporte público integral y digno para nuestro pueblo: el transporte público debe convertirse en una alternativa real para dejar el automóvil. Debemos luchar por la estatización del sistema, organizándonos de inmediato para impedir cualquier tipo de alza que atente contra las familias Chilenas. La red de metro debe alcanzar una mayor cobertura, el cual debe crecer de la mano con la optimización del Transantiago y la incorporación real de ciclo vías con aparcamientos (en las principales calles), para que así la bicicleta se convierta en la mejor alternativa de transporte.
POR LOS DERECHOS POLÍTICOS Y SOCIALES DE LOS POBLADORES,
LA UNAPO LUCHA:
16)            Por constituir comités de allegados o de vivienda integrados a la UNAPO, con todos los pobladores sin casa, por campamento o toma, población, barrio y a nivel comunal, provincial y regional, para luchar por el derecho a una vivienda digna.
17)            Con el ejemplo de Aysén, Magallanes, Huasco y Freirina, Por la constitución de coordinadoras o asambleas integradas por las distintas organizaciones sociales a nivel comunal, provincial y regional, para enfrentar las necesidades y problemas comunes, así como para pelear por nuestros derechos y construir espacios propios de desarrollo.
18)            Por los derechos políticos y sociales de los pobladores:
·         Por la derogación del actual Código Laboral. Negociación colectiva e interempresa, derecho a huelga efectiva, eliminación del subcontrato y reemplazo de la actual CUT al servicio del gobierno y los grandes grupos económicos.
·         Por educación pública, estatal, laica, gratuita y de calidad en todos sus niveles.
·         Por la defensa de los bienes comunes, por la defensa del agua y por la recuperación del Mar para todos los chilenos.
·         Por los derechos de la mujer.
·         Por la reorientación del modelo de desarrollo económico, contra la depredación ambiental y la sobreexplotación de los recursos naturales en desmedro de las condiciones de vida y de trabajo del pueblo de Chile.
·         Por una nueva Constitución y la convocatoria a una asamblea constituyente.
·         Contra la concentración económica, por la liquidación de los grandes grupos económicos de las 50 familias.
·         Por la derogación del Código de Minería, que entrega los recursos de Chile a las transnacionales.
·         Por el fin de las AFP´s.
·         Por el derecho a la salud.
·         Por la democratización de las FF.AA. y Carabineros.
·         Por los derechos de los pueblos originarios.
19)            Contra la criminalización y la represión de la protesta social y contra los montajes del Ministerio Público, denuncia y sanción para los culpables. Por el fin a los testigos sin rostro, la aplicación de la Ley Antiterrorista y de Seguridad Interior del Estado a los conflictos sociales. Fin al encubrimiento y protección de carabineros represores por fiscalías militares.
20)            Por avanzar en la coordinación de las distintas organizaciones de trabajadores, de pobladores, de estudiantes para impulsar un gran paro nacional por las reivindicaciones del pueblo chileno.

jueves, 20 de febrero de 2014

Solidaridad con Venezuela Bolivariana




Santiago de Chile, 13 de febrero de 2014
A la opinión pública nacional

Frente a la asonada golpista vivida por el pueblo y el gobierno venezolanos la jornada de ayer, miércoles 12 de febrero, que terminó con un saldo de tres muertos, decenas de heridos y la destrucción de diversos bienes públicos y privados, las organizaciones abajo firmantes declaramos que, 

1.       El gobierno venezolano es un gobierno legítimamente constituido, de acuerdo a todos los estándares democráticos establecidos, en uno de los países que exhibe mayor participación electoral  y adhesión a formas democráticas de gobierno de América Latina. El régimen democrático venezolano se funda en una Constitución Política elaborada y refrendada por la ciudadanía, en el cual está asegurada la representación parlamentaria de las minorías políticas a través de un sistema proporcional, e incluso, mecanismos institucionales de revocación del mandato de las autoridades electas democráticamente.  

2.       Una minoría opositora derechista, que no ha podido desplazar en forma democrática del poder ejecutivo a los representantes del proceso bolivariano, insiste hoy, al igual que el año 2002, en derribar al gobierno mediante el golpismo. Esta minoría reaccionaria, desesperada y violenta, defiende la vuelta atrás en la historia: de una sociedad de derechos, que poco a poco ha ido tomando forma en Venezuela gracias al proceso iniciado y conducido por el extinto presidente Hugo Chávez, a la antigua sociedad de privilegios del caduco régimen político del puntofijismo (el binominal venezolano) y la oligarquía.

3.       A pocos meses de la conmemoración de los 40 años del golpe de estado de 1973, el gobierno chileno debe sostener públicamente una posición de apoyo a la vigencia del sistema democrático en Venezuela,  de defensa del gobierno legítimamente constituido del presidente Nicolás Maduro y de rechazo claro y abierto a los sectores golpistas.

4.       El gobierno no debe cometer el mismo error que cometió la Concertación el año 2002, cuando el presidente Ricardo Lagos y la ministra de relaciones exteriores Soledad Alvear, alineándose con la diplomacia norteamericana, avalaron públicamente el golpe de estado contra el presidente Hugo Chávez Frías.

5.       Los dueños del poder y la riqueza son solidarios entre sí en la defensa de la sociedad de privilegios que han construido para ellos y sus allegados en los países de Nuestra América. Es por esto que, ante la difusión de información sesgada en nuestro país sobre la real situación en Venezuela, hacemos un llamado a los trabajadores de los medios de comunicación, a no sumarse  en forma pasiva e irreflexiva  a la estrategia comunicacional de los sectores golpistas e informar de manera equilibrada sobre la situación. También la historia de nuestro país nos ha enseñado largamente los altos costos para toda la sociedad de una prensa parcial y obsecuente con el poder.

6.       Finalmente, hacemos un llamado a las organizaciones estudiantiles, sociales, de trabajadores, de pobladores, a las distintas organizaciones políticas de nuestro país, a solidarizar con el pueblo venezolano ante esta nueva asonada golpista, a declarar públicamente nuestro apoyo al proceso político que democrática y mayoritariamente los venezolanos han decidido respaldar y a exigir de las autoridades políticas de nuestro país una conducta consecuente con los valores democráticos que todos dicen defender. Los golpes de estado derriban gobiernos, pero las dictaduras se imponen sobre el conjunto de la sociedad.

Movimiento de Pobladores UKAMAU
Pueblo Libre

martes, 24 de diciembre de 2013

Nosotros tambien queremos una feliz navidad





Santiago 24 de diciembre del 2013
A las y los trabajadores Chile
A las y los pobladores de Chile
A las y los estudiantes de Chile
A todos aquellos que esta noche no tendrán un lugar propio donde celebrar su navidad
Somos los habitantes de esta ciudad, no propietarios de un lugar donde vivir. Somos los que día a día salimos a trabajar para llevar el sustento a nuestros hogares. Somos los que hemos cumplido con cada requisito que nos impone la política de vivienda y las autoridades de este país. Somos los que llevamos años esperando por respuesta. Somos los que hemos buscando y gestionado nuestras propias soluciones habitacionales. Somos quienes hoy no podremos sentarnos alrededor de un árbol de pascua junto nuestros hijos y seres queridos a soñar y creer en la magia que aquellos regalos brindan a los más pequeños.
Hoy temprano por la mañana (8:30 hrs am) llegaremos un poco más tarde a nuestros trabajos, pues iremos con nuestros árboles de pascua a llevárselos al SERVIU y al MINVU (serrano con alameda). Nos acompañaran nuestros compañeros, amigos y cómplices de organizaciones de trabajadores, pobladores, estudiantiles y políticas, que junto a nosotros han comenzado hace ya un tiempo un camino que nos llevara a cambiar profundamente las condiciones de existencia de todos los chilenos. En esta larga lucha que se nos viene haremos un gesto simbólico, sabemos que contaremos con la complicidad silenciosa de nuestro pueblo trabajador que a las  8:30 hrs de la mañana se desplaza a sus trabajos en el centro de la ciudad, sepan que nuestra lucha, es la de ustedes.
Vamos por respuestas concretas a las promesas y plazos que las mismas autoridades de vivienda se han impuesto.
Nos dijeron que este año 2013 antes de noviembre se concretaría la comprar de los terrenos para nuestros proyectos habitacionales (para los cuales ya tenemos los subsidios, proyectos y estudios técnicos y de factibilidad necesaria), estamos a punto de terminar el año y aun no tenemos nada concreto; QUEREMOS RESPUESTAS CONCRETAS, CON PLAZOS CLAROS, QUE SE CUMPLAN LOS COMPROMISOS ADQUIRIDOS.
Desde abril del año 2012 (fecha en que se aprueba el Decreto Supremo 49) venimos pidiendo a las autoridades se aplique el artículo 68 de dicho decreto, que permite la autogestión por parte de los comités de los proyectos constructivos. Hemos recibido por respuesta justificaciones insólitas que en definitiva convierten en letra muerta dicho articulado del Decreto Supremo, es decir en este país existen autoridades que no reconocen la autoridad de un decreto Supremo. Nuestras peticiones han sido documentadas y por escrito, se nos han dado plazos que hasta el día de hoy no se cumplen; QUEREMOS QUE SE CUMPLA LA POLITICA DE VIVIENDA QUE ESTAS MISMAS AUTORIDADES ESCRIBIERON.
No pedimos regalos, ni privilegios; solo queremos que se cumpla lo que ellos comprometieron. Queremos que se respeten las leyes en nuestro país.
Por el derecho a la ciudad, al barrio, a la vivienda y a la vida digna
MOVIMIENTO DE POBLADORES UKAMAU
UNAPO
(UNIÓN NACIONAL DE POBLADORES)



domingo, 20 de octubre de 2013

“NUESTRAS RAZONES POR MARCEL, NUESTROS HORIZONTES POR EL PUEBLO”



Doris Gonzales; Movimiento de Pobladores Ukamau
Jorge Peña Maturana, presidente Sindicato SITECO
Carla Amtmann Fecci,  Universidad Popular de Valparaíso

En pocas semanas estaremos expectantes, con nuestras libretas de notas en distintos puntos del país, revisando el conteo de las votaciones presidenciales, parlamentarias y de CORE. A treinta días de esta importante jornada y pese a la vorágine de las labores que cada uno debe realizar, cabe preguntarnos ¿qué es lo que esperamos de este proceso?

Para ello y en primer lugar, cabe afirmar que no somos de los que nos sumamos al proceso electoral, y al movimiento “Todos a la Moneda” y creen que no importan los resultados electorales que se obtengan. Cada uno de nosotros ha resuelto apoyar este proceso abiertamente, nos hemos involucrado directamente en él y junto a nuestras organizaciones nos hemos puesto al servicio de esta batalla. Y lo hacemos asumiendo que en este plano de la lucha política, los porcentajes obtenidos son relevantes e involucrarse en esta contienda implica no eludir la cruzada de los votos.

Sabemos que debemos lograr una votación significativa que nos referencie y permita comenzar a configurarnos como un tercer polo o expresión de fuerza política, hacia la izquierda del espectro actual. Aportar en la reconstrucción de un bloque anticapitalista contra hegemónico que logre retomar la senda de conquistas populares en nuestro país. Esa fuerza histórica que tuvo Chile, que alcanzó un gobierno popular, pero que a sangre y fuego fue derrocada, y que a pesar de haber combatido heroicamente la dictadura, al sufrir una nueva derrota política comenzó una dura y compleja dispersión. Situación general que sólo en estos últimos años se ha podido ir superando efectivamente, sobre todo por las luchas desatadas en el país y por el vacío político dejado por los sectores tradicionales de la izquierda que cada vez están más hermanados con las fuerzas neoliberales.

Es por ello que estamos en este movimiento por la fuerza que aquí se ha desplegado, por el potencial programático, por la disputa amplia y abierta que estamos haciendo para conquistar el sentido común actual de las masas, hoy hegemonizadas por los dueños del poder. Ahí -y no en otra cosa o persona- está nuestra fidelidad plena con este proceso electoral. Por ello, nos interesa entonces lo que obtengamos; nos interesa posicionarnos como una fuerza que con vocación de unidad y de poder, y con un proyecto de cambios profundos a la sociedad actual, logre instalarse en el escenario nacional.

Nos parece clave superar en el actual marco electoral el margen obtenido anteriormente por la izquierda agrupada en el “Juntos Podemos Más”, y además destronar hoy a sectores que desde un ambiguo progresismo ocupan un supuesto rol de alternativa. Es por ello que en estas cortas semanas debemos desplegar con aún más fuerza nuestras capacidades, entendiendo que nuestro potencial electoral radica por sobretodo en el despliegue de los comandos locales, en el activismo voluntario que miles han estado dispuestos a desarrollar por el país durante este tiempo. Son los voluntarios a lo largo de Chile la columna vertebral de este movimiento, y son los comandos locales el corazón que bombea y activa nuestra fuerza real. Es ahí donde debemos estar, desplegar nuestras capacidades, y proyectar el futuro.

Pero a su vez, tampoco somos de los que estamos trabajando sólo por los resultados electorales. Para constituirnos como alternativa política real, debemos lograr una articulación profunda desde la izquierda e ir acortando la distancia entre las plataformas y construcciones políticas y los espacios de inserción y construcción social, y eso no es resultado únicamente de una elección. Debemos construir puentes que unan nuestras distintas realidades y que en ello vayamos proyectando un espacio organizativo que pueda superar la coyuntura electoral y acumular verdaderamente lo desplegado estos meses.

Nuestro verdadero triunfo lo mediremos después del 17 de noviembre, en la medida que seamos capaces o no, de continuar con el impulso que el movimiento “Todos a la Moneda” ha tenido, logrando mantener y seguir desarrollando trabajos locales y sectoriales con cada vez más fuerza, manteniendo la diversidad orgánica y política dentro de él, proyectando una construcción para los siguientes años.

No es tarea fácil, y sabemos que no podremos pedirle a este Movimiento más de lo que puede dar. Unidad orgánica se ve un imposible aún, y dicha debilidad solo podrá ser resuelta por la coordinación política entorno a la defensa e impulso del programa construido. Otro intento de unidad política –más profunda en lo ideológico y orgánico- nos impondría el ritmo de las discusiones y no el de la urgencia de la realidad, peligrando volver nuevamente al margen de la historia. Por su parte, la unidad en los ámbitos sociales, locales y sectoriales solo será en la medida que las fuerzas se encuentren y articulen en los diversos espacios, sin ello solo serian articulaciones de papel.  No obstante todo lo anterior, obtener y mantener aquello ya será un gran avance. Y sus debilidades -o lo que aun este movimiento no puede entregar-, no deberá implicar renuncia a su construcción. Hemos de buscar también otros espacios y plataformas para hacerlo.

A su vez, tampoco somos de los que nos hemos sumado a esta campaña  por mero efecto -o fenómeno- generado por Marcel Claude. Ciertamente es nuestro candidato a presidente, tiene nuestro respaldo y nuestro respeto, ya  que la pasión y entrega puesta por él a este proyecto colectivo es algo que día a día impulsa a cientos de miles a volver a creer en una sociedad de derechos. Hoy este gran proyecto se encarna en la figura de nuestro candidato, pero no perdemos de vista que su continuidad radicará sólo en la fuerza colectiva que podamos desplegar mañana. Por ello nuestro compromiso y fidelidad final no es con él, sino que con el horizonte y alternativa que estamos forjando.

Cada uno de nosotros ha de ser una herramienta a disposición de este proceso de reconfiguración de las fuerzas de izquierda, donde hoy la centralidad no está puesta aún en quiénes han de ser los líderes de esta parte de la historia -dicho veredicto no lo hace más que el pueblo en la lucha misma- sino en cómo somos capaces de levantar una construcción verdaderamente colectiva, enraizada efectivamente en las masas populares y trabajadoras, y que sea consecuentemente capaz de aglutinar los ejes programáticos y las proyecciones de una gran trayectoria de luchadores sociales y fuerzas militantes que por años han ido construyendo aisladamente, pero que hoy gracias a todo este proceso han podido encontrarse y proyectarse en conjunto. Es por ello que será clave la proyección del movimiento “Todos a la Moneda”, pero por sobre todo, será crucial la unidad que logremos desplegar entre quienes siempre debimos haber caminado juntos, pero que por distintas situaciones y complejidades de nuestros espacios y de la lucha en general, antes no lo pudimos desarrollar con fuerza.

Somos de los que nos hemos fraguado en el centro de la lucha político-social de estas últimas décadas, de los que hemos trabajado codo a codo con nuestra gente en torno a demandas reivindicativas que rápidamente permiten dar los saltos a miradas y cambios estructurales. Somos de los que en el centro de estas batallas, no hemos renunciado a la lucha antiimperialista, latinoamericanista y al socialismo. Pero somos también de los que entendemos que no podemos emprender dichos desafíos, y menos alcanzar la victoria, sino es con todo un pueblo dispuesto a luchar por ello también. Al haberlo entendido y asumido así, hoy uno de nuestros principales campos de batalla son esos pequeños centímetros cuadrados en la mente y el corazón de las grandes mayorías populares y trabajadoras. La necesaria conquista del sentido común del pueblo, que tras décadas comienza a perspectivar posibilidades urgentes de cambio, es una ardua batalla que no terminará este 17 de noviembre, sino que comenzará a vivir una nueva y trascendental etapa.

Estamos frente a un importante ciclo político, y dentro de él, en el inicio de un nuevo momento histórico para nuestro país. Así lo hemos entendido desde nuestros distintos espacios de lucha, y para enfrentarlo debemos por sobre todo, entregar nuestros esfuerzos en la construcción de una nueva alternativa.

Alternativa que con esos horizontes de lucha, esté por sobretodo sustentada en la fuerza social y política de un pueblo dispuesto a defender lo que es justo. Con ejes programáticos que estén articulados en torno a la recuperación de nuestros derechos sociales, de nuestros bienes naturales y por las conquistas democráticas que tanto necesitamos. Con dicho programa avanzar -como ya lo hemos hecho, pero ahora con mayor fuerza e impulso- en la organización y movilización de los sectores claves como lo son los estudiantes, los trabajadores y los sectores poblacionales, buscar apoyo en profesionales honestos y en una cada vez mayor franja de intelectuales que encaminan sus miradas y estudios en una lucha común con la nuestra. Levantar más espacios genuinos de organización y fortalecerlos desde la izquierda -Centros de Estudiantes, Federaciones, Centros Culturales; Juntas Vecinales; Comités de Vivienda, Sindicatos, etc.- y disponernos en unidad a luchar por las demandas sentidas, urgentes y necesarias.

Queremos forjar una alternativa que hable de cara a los problemas y al pueblo, y no sólo a la izquierda misma. Que tenga capacidad de enraizarse, desplegarse y difundirse efectivamente en las masas. Que dispute ideas y programa de manera seria. Que mire al futuro, pero tenga también respuestas concretas para el presente. Que no se atrinchere en el margen o en las franjas sociales propias, sino que se decida a enfrentar unitariamente el centro de los problemas actuales, y dispute todos los espacios en los que se desarrollan. Una alternativa que logre sumar a cada vez más, y que en ese proceso, logre multiplicar sus fuerzas.

Queremos a propósito de este proceso electoral, en el cual debemos lograr los cometidos expuestos, alcanzar a su vez un proceso de construcción unitaria entre quienes comprendemos que la lucha es ardua, que no son los procesos electorales los que marcan el ritmo de nuestro trabajo, sino que la algidez de la lucha de clases, y el necesario trabajo por una correlación de fuerzas favorables para la conquista de un nuevo país.

Aún tenemos importantes déficits. Sabemos que todavía no hay fuerza orgánica suficiente que sostenga a nivel nacional todo lo que se ha ido levantando con la voluntad, y espontaneidad incluso, de miles que queremos sumarnos a este impulso de construcción. Eso nos ha traído problemas y ha desnudado nuestras debilidades. No tenemos aún los recursos requeridos ni los tiempos humanos necesarios. Aún sobra panfleto y falta estudio, análisis y debate serio para perfilar nuestros proyectos. Muchas veces lo individual se sobrepone a lo colectivo, y eso sin duda nos hace daño. Pero aquellas son limitaciones históricas que siempre a la izquierda le ha tocado y seguirá tocando enfrentar, y que sólo las ha podido revertir cuando las tareas de largo aliento las ha asumido con los pies bien puestos en el presente, con las condiciones reales que se poseen y con una ética revolucionaria cada vez más aprehendida. Sólo así se aprovecha el potencial de ser mayoría activa, con un objetivo claro y con disposición de fuerza para alcanzarlo. 

Volviendo a lo inicial, sabemos que en gran medida nuestros votos tienen el potencial de valer el doble. Es un voto activo, que sabe que la tarea no termina, sino que comienza el 17 de noviembre, y que por tanto, son los próximos años los que se vuelven decisivos. ¿Qué hay entonces después de Marcel, e incluso después de Roxana? como algunos ya se han ido preguntando. Nuestra respuesta al menos, es que mucho más que lo que puedan hacer, querer o impulsar dichas figuras, después debe necesariamente haber un impulso político, social y orgánico unitario que nos permita proyectar las luchas por un programa justo y cada vez más sentido por las grandes mayorías de este país. Un esfuerzo que progresivamente nos permita ir forjando la columna vertebral, ahora no de una campaña, sino que de un proyecto histórico.

No estamos ad-portas aun de los grandes y decisivos triunfos de la historia de nuestro pueblo, pero cada día nos acercamos. Y podremos acortar cada vez más la distancia si logramos, tras esta pequeña batalla electoral, impulsar con más fuerza nuestras capacidades políticas y sociales, ya no desde una izquierda que habla desde el margen y a sí misma, sino que desde una fuerza que al asumirse revolucionaria, se pensó como gobierno, y que para tal propósito está decidida a seguir levantándose y alcanzar dicho cometido.  



Que la corrupción y el abuso no diseñen nuestras ciudades

“Trabajo mal Hecho También es Corrupción” Jorge Bermudez 2017, Contralor de la Republica Nuevamente debemos salir a manifestarnos a la...